El Índice de Producción Industrial (IPI) registró un crecimiento de 3.2% en julio de 2026 respecto al mismo mes de 2025, reflejando un desempeño favorable de las actividades industriales.
Este resultado fue impulsado por el comportamiento positivo de las actividades de suministro de electricidad, industria manufacturera y suministro de agua, evacuación de aguas residuales, gestión de desechos y descontaminación.
Cabe señalar que el cálculo de julio de 2026 incorpora las referencias trimestrales actualizadas al segundo trimestre de 2026, incluyendo las revisiones derivadas de las cuentas trimestrales para los cuatro sectores que conforman el IPI.
La actividad de Electricidad registró un sólido crecimiento de 7.5%, impulsada por la persistencia de altas temperaturas y las escasas precipitaciones observadas durante el mes, lo que incrementó significativamente el uso de sistemas de climatización y refrigeración en los hogares, comercios e industrias. Este comportamiento llevó la demanda de energía a niveles históricamente elevados y requirió una mayor generación eléctrica nacional.
Debido a la reducción de 72.6% en la generación hidroeléctrica por la limitada disponibilidad de agua en los embalses, el sistema incrementó la participación de la generación térmica y de las importaciones de energía. En este contexto, el gas natural licuado continuó siendo la principal fuente de generación, mientras que la energía solar fotovoltaica destacó con un crecimiento de 35.1%, impulsado por la incorporación de nueva capacidad instalada.
Por otra parte, las actividades de suministro de agua, evacuación de aguas residuales, gestión de desechos y descontaminación crecieron 5.0% favorecidas por los proyectos ejecutados por la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) para ampliar la cobertura del servicio, reducir pérdidas y mejorar la eficiencia de la distribución de agua potable. Estos esfuerzos se reflejaron en un incremento de 14.3% en el volumen de agua facturada y en una reducción de 2.2% del agua no contabilizada. Asimismo, la producción de agua potable aumentó 3.5% a pesar de las limitadas lluvias, gracias a una gestión eficiente de fuentes subterráneas y otros sistemas de abastecimiento.
Por su parte, la industria manufacturera creció 2.3%, respaldada por el desempeño favorable de las actividades de alimentos y bebidas; maquila; fabricación de productos minerales no metálicos; productos químicos, farmacéuticos y plásticos y otras industrias manufactureras. El dinamismo de las actividades relacionadas con la construcción contribuyó al crecimiento de la industria de productos minerales no metálicos, productos metálicos y productos plásticos, gracias a la demanda sostenida de insumos para proyectos de infraestructura y edificaciones.
El grupo de alimentos y bebidas destacó por su crecimiento de 4.7% en valores monetarios, impulsado por el procesamiento de carnes, la fabricación de bebidas, aceites y grasas, productos lácteos y productos de molinería y panadería. Asimismo, la maquila avanzó 7.2% en valores monetarios, favorecida principalmente por la fabricación de semiconductores eléctricos orientados a la exportación.
En tanto, la actividad minas y canteras presentó una contracción de 3.5%, principalmente asociada al aumento de las importaciones de cemento, que incidió negativamente sobre la extracción local de piedra caliza utilizada en la fabricación de este producto, y a la ausencia de producción de sal debido a la temporada lluviosa. Adicionalmente, este resultado estuvo influenciado por un efecto estadístico de comparación, considerando que en julio de 2025 la actividad minas y canteras creció 17.9%.
No obstante, esta contracción no equivale directamente a una menor dinámica del sector construcción, el cual continuó mostrando un elevado nivel de actividad impulsado por proyectos estratégicos de infraestructura pública y privada, entre los que destacan la ampliación de la Carretera Los Chorros, la construcción del Metrocable y diversos proyectos educativos, habitacionales y comerciales.
Los resultados del IPI observados hasta julio de 2026 reflejan un fortalecimiento de las actividades industriales, sustentadas en la expansión de la manufactura, el incremento de la demanda energética y los avances en la provisión de servicios básicos de agua potable; asimismo, el dinamismo de la construcción continuó favoreciendo la demanda de insumos industriales, mientras que la demanda interna y el desempeño de algunos mercados externos impulsaron la producción manufacturera. En conjunto, estos factores permitieron que las actividades industriales mantuvieran una trayectoria positiva.