El Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) registró un crecimiento interanual de 5.2% en junio de 2026, resultado explicado por el desempeño positivo de ocho de sus nueve componentes. Destacaron las actividades de Construcción (10.7%), Servicios del Gobierno (8.0%), Información y comunicaciones (7.8%), Actividades inmobiliarias (7.1%), Producción industrial (4.3%), Servicios profesionales, técnicos y otros (3.6%), Comercio, transporte, hoteles y restaurantes (3.6%) y Actividades financieras y de seguros (2.3%).
Cabe señalar que este resultado incorpora revisiones derivadas de la información estadística básica disponible a la fecha, proporcionada por distintas fuentes mediante encuestas económicas, registros administrativos y otros mecanismos de recopilación de datos.
En cuanto al desempeño sectorial durante junio de 2026, se destaca que la actividad de Construcción registró un crecimiento de 10.7%, impulsado por la ejecución de proyectos públicos y privados, principalmente residenciales y comerciales, así como por obras de infraestructura vial, conectividad digital y modernización educativa; adicionalmente, se observó un mayor financiamiento destinado a proyectos constructivos y edificaciones residenciales. Este dinamismo también se refleja en el crecimiento anual de 13.1% del Consumo Aparente de Cemento registrado en junio de 2026.
El buen desempeño del sector construcción estuvo acompañado por el crecimiento de las Actividades inmobiliarias, que reportaron una tasa anual de 7.1%, favorecida por la disponibilidad y comercialización de proyectos residenciales y no residenciales, especialmente de nueva construcción. Asimismo, incidió positivamente el mayor financiamiento otorgado para la adquisición y construcción de viviendas.
Por su parte, los Servicios del Gobierno crecieron 8.0%, como resultado del fortalecimiento de la atención primaria en salud, la ampliación de los esquemas de vacunación, la expansión de la conectividad educativa y el desarrollo de modalidades formativas dirigidas a población con sobreedad. También contribuyeron la continuidad de los servicios públicos, la incorporación de nuevas tecnologías y el fortalecimiento de la infraestructura digital, especialmente mediante la telemedicina.
Las actividades de Información y comunicaciones registraron un crecimiento de 7.8%, impulsado por el incremento en las ventas de paquetes especiales de internet asociados a la transmisión de la Copa Mundial de Fútbol de 2026, así como por mayores ingresos publicitarios en televisión y radio durante las emisiones relacionadas con dicho evento. Adicionalmente, contribuyó la creciente migración de publicaciones periódicas desde formatos impresos hacia plataformas digitales.
La producción industrial creció 4.3%, impulsada principalmente por las industrias manufactureras vinculadas a la elaboración de alimentos y bebidas, la fabricación de productos farmacéuticos y las actividades de maquila, favorecidas por la demanda tanto interna como externa. A esta dinámica también contribuyó el comportamiento positivo de los servicios de suministro de electricidad y agua.
El crecimiento de los sectores de Construcción e Industria favoreció una mayor demanda de Servicios profesionales, administrativos, técnicos y otros servicios, que en conjunto crecieron 3.6%. Asimismo, incidieron positivamente la mayor contratación de servicios jurídicos y contables asociada a la implementación de la facturación electrónica, así como el incremento de campañas publicitarias vinculadas a la Copa Mundial de Fútbol de 2026, conciertos, eventos internacionales como Surf City El Salvador Pro y diversas actividades culturales y turísticas.
Las actividades de Comercio, transporte, hoteles y restaurantes registraron un crecimiento de 3.6%, impulsado por el aumento de la demanda interna de bienes y servicios. Asimismo, contribuyó el incremento de la carga movilizada por vía aérea y marítima, en línea con el mayor dinamismo del comercio exterior.
Por su parte, la mayor canalización de recursos hacia el consumo, la inversión y las actividades productivas se reflejó en el crecimiento de 2.3% de las Actividades financieras y de seguros; mientras que las condiciones climáticas adversas que afectan a la región centroamericana limitaron el crecimiento de las actividades agropecuarias, que se mantuvieron estables al presentar una tasa de variación de 0.0%; no obstante, las diversas medidas gubernamentales implementadas en apoyo a los productores del sector han amortiguado estos efectos y podrían favorecer hacia una evolución más positiva del sector durante el resto del año.
Los resultados del IVAE observados a la fecha confirman el comportamiento favorable de la economía salvadoreña durante el primer semestre de 2026, registrando dicho indicador un crecimiento promedio de 4.6%; además, es importante destacar que este desempeño refleja una aceleración respecto al mismo período de 2025, cuando el IVAE registró una tasa promedio de crecimiento de 3.0%.
El dinamismo económico observado en 2026 ha estado respaldado por la convergencia de diversos factores favorables para el desarrollo de las actividades productivas. Entre ellos sobresalen la recuperación de la producción industrial, así como la expansión del sector Construcción y su efecto multiplicador sobre las actividades vinculadas a la cadena productiva. A ello se suma la mejora en la percepción de seguridad pública en todo el país, que contribuye a fortalecer el clima para la inversión extranjera y el desarrollo del turismo.
Asimismo, han incidido positivamente las diferentes iniciativas impulsadas por el Gobierno de El Salvador, bajo el liderazgo del Presidente Nayib Bukele, orientadas a mejorar la eficiencia y oportunidad de los servicios requeridos por inversionistas y empresarios interesados en iniciar o ampliar operaciones en el país.
También destacan las actualizaciones en la normativa y regulación financiera enfocadas en mejorar los servicios a los usuarios, así como el fortalecimiento de los servicios públicos mediante la ejecución de proyectos de inversión, particularmente en infraestructura educativa, ampliación de la atención hospitalaria y los servicios de telemedicina, construcción y rehabilitación de carreteras, y modernización de procesos a través de la digitalización de servicios, permitiendo ampliar la cobertura y mejorar la atención a la población.
En este contexto, el Banco Central de Reserva de El Salvador proyecta para el año 2026 que el crecimiento económico, medido a través del Producto Interno Bruto, se ubicará dentro del rango del 4.5% a 5.0%, sustentado en la continuidad del dinamismo de las actividades productivas, los incentivos ofrecidos por el país para atraer nuevas inversiones, las condiciones de seguridad y el posicionamiento cada vez más destacado de El Salvador como destino turístico.
Esta perspectiva también considera la resiliencia demostrada por la economía salvadoreña en años recientes frente a los impactos derivados de crisis geopolíticas internacionales, las cuales han generado presiones inflacionarias y afectaciones en las cadenas globales de suministro; de igual forma, incorpora el efecto de las medidas implementadas para fortalecer la seguridad alimentaria ante condiciones climáticas adversas.