Al cierre de abril de 2026, el sistema financiero salvadoreño continúa mostrando un desempeño sólido, respaldado por el crecimiento sostenido de los depósitos, la expansión del crédito y adecuados indicadores de solvencia y calidad de cartera, reflejando el impacto positivo del entorno económico y de seguridad en el país.
La cartera total de préstamos alcanzó US$21,526.2 millones, registrando un crecimiento interanual de 8.3%. Este comportamiento refleja el importante papel del sistema financiero en el apoyo a los hogares, empresas y actividades productivas.
Por su parte, el crédito empresarial continúa mostrando una dinámica favorable, destacando el crecimiento observado en sectores estratégicos como construcción, comercio, servicios e industria manufacturera, contribuyendo al dinamismo económico y a la generación de actividad productiva.
Los depósitos del sistema financiero alcanzaron US$24,469.2 millones, con un crecimiento interanual de 13.7%, reflejando la confianza de los salvadoreños en el sistema financiero y fortaleciendo la capacidad de intermediación financiera.
Desde una perspectiva prudencial, los indicadores financieros continúan mostrando condiciones favorables. El índice de mora se mantiene en 1.6%, significativamente inferior al estándar prudencial de 4%, mientras que el coeficiente de solvencia se ubica en 15.2%, superior al requerimiento legal de 12%.
Asimismo, las utilidades del sistema financiero alcanzaron US$152.0 millones, reflejando un desempeño operativo sólido y sostenible.
En términos generales, el sistema financiero salvadoreño continúa mostrando fundamentos sólidos en materia de liquidez, solvencia, rentabilidad e intermediación financiera, manteniendo su capacidad de apoyar el crecimiento económico y fortalecer la estabilidad financiera del país.
