El Salvador recibió US$474.8 millones en concepto de flujo neto de Inversión Extranjera Directa (IED) en 2025, el cual se explica por las entradas de IED de US$10,617.9 millones, que superaron a los US$10,143.1 millones de salidas de IED.
Las estadísticas de IED realizan la medición de transacciones de las empresas transnacionales establecidas en El Salvador con sus filiales en el extranjero, mediante tres categorías de instrumentos financieros en específico, tales como préstamos, utilidades reinvertidas y aportaciones al capital accionario.
Estos datos se publican en valores monetarios (millones de US$) en términos de flujos netos, ya que resultan de la diferencia entre las entradas y salidas de recursos bajo cualquiera de las categorías de instrumentos financieros de IED mencionados anteriormente.
Debido a lo anterior, las transacciones de IED tienen una naturaleza primordialmente financiera que no siempre tienen una equivalencia exacta en el ámbito productivo.
Por ejemplo, las salidas de capital no son precisamente equivalentes al cierre de empresas extranjeras que operan en el territorio nacional o una señal de desconfianza e incertidumbre de las condiciones generales del país, sino que pueden responder a decisiones financieras de las casas matrices para aprovechar las condiciones de diversas fuentes de financiamiento (reinversión de utilidades, pago de compromisos de deuda con las casas matrices, sustitución de fuentes de financiamiento en función de las diferencias de los costos financieros, entre otros), así como para retribuir a sus accionistas mediante la entrega de utilidades; esto último es posible en la medida que las empresas extranjeras que operan en el país obtienen suficiente rentabilidad de sus operaciones.
En cuanto a las transacciones de entradas de IED, una parte de estas transacciones se traducen en la instalación o aumento de empresas en el país, mientras que otras transacciones corresponden al financiamiento de actividades rutinarias o a la ampliación de la capacidad de producción preexistente, y no necesariamente más sucursales.
Otro aspecto metodológico relevante en las estadísticas de IED es que las transacciones bajo cualquiera de las categorías de instrumentos financieros sujetos a medición, deben haber sido realizadas entre empresas de un mismo grupo, es decir, entre la casa matriz u otra del mismo grupo ubicada en el extranjero y la empresa filial instalada en El Salvador, por lo que transacciones similares realizadas por una empresa de IED instalada en El Salvador con un tercero no perteneciente al mismo grupo empresarial, no podrá considerarse en la medición de la IED aun cuando su propósito sea el mismo (financiar a la empresa de capital extranjero que opera en el territorio salvadoreño).
A partir de estos aspectos metodológicos, el alto nivel de salidas de IED en 2025 corresponde principalmente a transacciones de pago de deuda entre filiales y envío de utilidades a las casas matrices en el exterior, situación que evidencia la salud financiera de las empresas de capital extranjero que operan en El Salvador, la búsqueda de mejores opciones financieras para su funcionamiento óptimo, la capacidad de generar utilidades y ser rentables de forma sostenida, así como retribuir a sus accionistas ante el buen desempeño de las operaciones de las empresas en el territorio salvadoreño.
Dentro de las transacciones que implican salidas de IED se destaca el comportamiento de diez grandes empresas que pagaron dividendos a sus accionistas y/o pagaron préstamos y de créditos comerciales a sus casas matrices en el exterior, por un flujo acumulado de US$6,838 millones en 2025, equivalente al 67% del total de salidas de IED, que como se observa, no son transacciones enfocadas a reducir o cesar operaciones o una “fuga de capitales” por falta de confianza en el país o la advertencia de riesgos para sus inversiones; estas empresas corresponden a los sectores Información y comunicaciones, Industria Manufacturera, Actividades Financieras y de Seguros, Comercio y Transporte.
El año 2025 destacó por el registro de un nuevo máximo histórico en los beneficios de las empresas de IED de US$1,642.8 millones, que aumentaron 16.8% respecto a 2024, y que equivalen a una tasa de rentabilidad de 13.2%, siendo también la más alta en los registros de esta estadística en los últimos cinco años.
Los resultados respecto a la rentabilidad de estas inversiones constituyen un éxito para las empresas con capital extranjero en El Salvador y un signo de la confianza que el país ofrece para realizar negocios; asimismo, evidencia la consolidación y madurez de las inversiones y la existencia de un entorno económico propicio para la rentabilidad del capital.
Asimismo, la distribución efectiva de beneficios fortalece la confianza de los inversionistas internacionales, al demostrar que es posible obtener y repatriar retornos, lo que puede favorecer la atracción de nuevos flujos de inversión en el mediano y largo plazo. En este sentido, aunque implica una salida de recursos, el pago de dividendos también constituye un indicador de desempeño económico y credibilidad del país como destino de inversión.
Dentro del flujo neto global de IED del año 2025, la mayor parte corresponde a la reinversión de utilidades por US$661.7 millones, equivalente al 40% de los US$1,642.8 millones de rentabilidad neta obtenida por las empresas; y a las participaciones de capital por US$276.3 millones, de los cuales, US$208.6 millones corresponden a inversiones en inmuebles ubicados en el territorio salvadoreño por parte de inversionistas que residen en el resto del mundo
En 2025, siete de los diez sectores de la IED reportaron incrementos netos alcanzando el flujo neto total de US$474.8 millones, siendo los de mayor aumento:
Todos los países que en 2024 registraron inversión extranjera directa en El Salvador mantuvieron su inversión en 2025, a excepción de Finlandia; entre los países más importantes que mantienen sus operaciones en El Salvador se encuentran Estados Unidos, Panamá, Honduras, México, Colombia, Bermudas, Corea del Sur, Países Bajos, Suiza, Perú, entre otros.
El 53% de los países que poseen IED en El Salvador aumentaron sus flujos netos en 2025 respecto a 2024. Los países que destacan por su incremento en los flujos netos de IED en el país fueron Panamá con US$101.2 millones más que en 2024 (crecimiento de 117%); Reino Unido con US$69.3 millones (crecimiento de 1,396%); Honduras con US$26.1 millones (crecimiento de 55%); Corea del Sur con US$22.5 millones, Colombia con US$16.1 millones, Países Bajos con US$16.1 millones, entre otros.
Respecto a la rentabilidad de la IED obtenida por las empresas inversoras según la actividad económica a la que pertenecen, se destaca que:
Dentro de las utilidades obtenidas, los dividendos alcanzaron los US$981.1 millones, experimentando un alza del 6% interanual. Este comportamiento evidencia la generación de retornos efectivos sobre el capital invertido en El Salvador, los cuales son transferidos hacia las casas matrices en el exterior.
De los diez sectores económicos, se destacan cuatro sectores con mayor pago de dividendos: Actividades Financieras y de Seguros, Comercio, Electricidad e Industria manufacturera, que en conjunto representaron el 93% de los pagos por dividendos al exterior.
El envío de estos dividendos es una señal clara de la consolidación de inversiones extranjeras rentables en la economía salvadoreña, evidenciando un entorno capaz de generar utilidades, lo cual fortalece la confianza de los inversionistas y puede favorecer futuros flujos de inversión hacia nuestro país.