El Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) creció 7.8% en septiembre de 2025, gracias al buen desempeño de los distintos sectores productivos, evidenciando que la economía salvadoreña está experimentando una sólida expansión
El sector que más creció fue la Construcción, con un aumento anual de 37.3%, como resultado de la ejecución de diversos proyectos de inversión pública, incluyendo obras de infraestructura vial, mejoras en el aeropuerto y otros proyectos estratégicos como “Dos Escuelas por Día”; además de la continuidad de inversiones privadas en proyectos habitacionales, urbanizaciones y edificios no residenciales. Destaca el fuerte crecimiento de construcciones verticales, sobre todo en el Área Metropolitana de San Salvador.
Este impulso en la Construcción por los proyectos de vivienda vertical y horizontal, además de nuevos centros comerciales en zonas aledañas, también ha beneficiado a los servicios inmobiliarios, que crecieron 5.1% en septiembre de 2025.
El auge de la actividad económica también se refleja en el crecimiento de los Servicios profesionales, administrativos, técnicos y de apoyo a las empresas, que aumentaron 10.5%, impulsados por la mayor demanda de servicios de call centers, empresas de contratación de personal, despachos de servicios jurídicos y contables y agencias de publicidad.
Los Servicios financieros y de seguros crecieron 6.8%, mostrando dinamismo y el apoyo al crecimiento de empresas y hogares con productos como préstamos y depósitos. Los sectores que más créditos recibieron fueron Construcción, Comercio e Industria.
El grupo de actividades de Comercio, transporte, hoteles y restaurantes creció 6.2% como resultado del aumento de productos como alimentos, bebidas, combustibles y materiales de construcción. También aumentó la demanda de servicios de restaurantes, debido al mayor consumo local y al turismo internacional. En el caso del Transporte, el crecimiento se debió a una mayor carga movilizada por vía aérea y marítima, esta última favorecida por mejoras operativas en el principal puerto del país y el auge de las exportaciones de bienes hacia la región centroamericana.
La Producción Industrial (IPI) creció 5.2% reflejando la mayor producción de bienes manufacturados demandados tanto a nivel local como desde del exterior, entre los que destacan alimentos elaborados, atún, aceites, bebidas, prendas de vestir, productos de papel e impresión, productos metálicos, muebles, entre otros. Asimismo, el sector eléctrico creció por la mayor generación con gas natural y energía solar, mientras que la energía hidroeléctrica aportó más de la mitad de la producción total, favorecida por las condiciones favorables del invierno; también contribuyó el incremento de las exportaciones de energía, que se duplicaron. Por su parte, la producción de Minas y canteras se vio favorecida por el crecimiento del sector Construcción, que dinamizó toda la cadena de suministro, desde la extracción inicial de piedras, gravas y arenas, hasta la subsecuente producción de cemento.
Las condiciones del clima, la puesta en marcha de proyectos productivos, así como la demanda de los hogares y de sectores como restaurantes, hoteles y la industria de alimentos, favorecieron el crecimiento de las actividades agropecuarias, que aumentaron 2.6%.
Los Servicios del Gobierno crecieron 1.9%, e Información y comunicaciones aumentó 1.1%, debido a mayores inversiones públicas en programas sociales, y a la ampliación de los servicios de telecomunicaciones con más cobertura digital, respectivamente.
Con estos resultados a septiembre de 2025, se espera que las acciones que mejoran el clima de inversión fortalezcan aún más las actividades productivas y apoyen la inversión de las empresas y el consumo de los hogares, así como el comercio exterior, contribuyendo positivamente al crecimiento económico del país en los próximos meses.