English
Encabezado
Tutorial Mega Menu CSS3  Tutorial Mega Menu CSS3 
Inicio Temas Reservas Internacionales Gestión de Reserva
Gestión de Reservas PDF Imprimir E-mail
Martes, 17 de Abril de 2012 08:02


DESCRIPCION DEL PROCESO DE LA GESTION DE LAS RESERVAS INTERNACIONALES


1. ASPECTOS GENERALES


1.1 Reseña Histórica.

El Banco Central de Reserva comenzó a acumular Reservas Internacionales desde el inicio de los años noventa, pasando de US$567 millones en diciembre de 1990 a US$1,707 millones en diciembre de 2000. Durante este período el Banco Central mantenía un enfoque tradicional de gestión de reservas donde los objetivos de seguridad, liquidez y rentabilidad definían las prioridades en la administración de dichos fondos.

El BCR fue de los primeros bancos centrales en Latinoamérica que contrataron los servicios de administradores de portafolios, buscando generar una curva de aprendizaje en prácticas modernas de gestión de carteras que permitiera implementar gradualmente dichas mejoras en los procesos internos del banco. En esa época las mayores actividades de las unidades relacionadas con la gestión de reservas se centraban en el monitoreo y control de los portafolios administrados externamente y en invertir recursos para mantener la liquidez relacionada con las operaciones internacionales de los bancos.

Con la dolarización, el concepto de Encaje Legal fue sustituido por el de Reserva de Liquidez, aunque sus objetivos y conformación continuaron siendo prácticamente los mismos. La diferencia radicaba en que los colones depositados en el Banco Central debían ser intercambiados por dólares de los Estados Unidos y por lo tanto, una buena proporción de las Reservas Internacionales se convertían en ese momento en la cobertura natural del pasivo (Reserva de Liquidez) denominado en dólares que el Banco Central tendría con los bancos comerciales y otros intermediarios financieros. Adicionalmente, la Ley de Integración Monetaria establecía que los fondos de la Reserva de Liquidez deberían ser remunerados por el Banco Central y mantenerse en forma de depósitos a la vista o inversiones en títulos valores del Banco Central.

Ante estas condiciones, el BCR consideró conveniente evaluar todo el marco institucional relacionado con la gestión de Reservas, teniéndose una importante asesoría por parte del Banco Mundial, el Banco de España y otras instituciones supranacionales y bancos centrales que permitieron definir los principales objetivos bajo los cuales el Banco Central debería administrar las Reservas Internacionales. Producto de esta evaluación, desde el año 2006 el Banco Central comenzó a utilizar un enfoque de gestión de activos y pasivos, donde además de los tradicionales objetivos de seguridad, liquidez y rentabilidad, la gestión de las reservas debía generar ingresos suficientes para cubrir los costos de remuneración de la Reserva de Liquidez.

Este enfoque fue formalizado en una Política de Inversión donde se integran los criterios para la administración de las reservas con una visión moderna de gestión de portafolios y buscando implementar las mejores prácticas que a lo largo de los años diferentes bancos centrales han implementado en sus respectivos países, haciendo los ajustes pertinentes a la realidad de una economía dolarizada.

Para el Banco Central, la gestión de reservas es un área clave dentro de las funciones de la institución y la mejora continua es parte de su desarrollo. La inversión en capacitación del recurso humano y tecnológico es crítico, particularmente cuando la globalización expone ahora a todos los inversionistas a riesgos que en el pasado se aislaban, es por ello que progresivamente se han mejorado y fortalecido los métodos y herramientas necesarias para ejecutar la administración de las inversiones en concordancia con las mejores prácticas internacionales y en función de la protección y disponibilidad de los fondos vinculados a la Reserva de Liquidez.


1.2 Consideraciones legales para la Administración de las Reservas Internacionales.

En la Ley Orgánica del Banco Central establece en el artículo 3 que al Banco Central le corresponde, entre otras funciones, “i) Administrar las reservas internacionales del país y el régimen de operaciones de cambios internacionales”, lo que permite implementar el proceso de inversiones. Así mismo, en el artículo 55 indica que el Banco podrá de acuerdo al literal e), “… realizar operaciones en el exterior con productos derivados con el objeto de administrar sus riesgos financieros”; y según el literal i) “….Dichas reservas podrán también estar constituidas por títulos de crédito, valores o efectos de comercio, emitidos o garantizados por otros estados, bancos centrales o entidades bancarias o financieras extranjeras o internacionales. Con este propósito el Banco podrá comprar o vender divisas”, lo cual define explícitamente el tipo de instrumentos y emisores en los cuales pueden estar invertidas las Reservas Internacionales.

Además, la Ley de Bancos establece en el articulo 45 que la Reserva de Liquidez “…podrá estar constituida en forma de depósitos de dinero en dólares de los Estados Unidos de América, a la vista, en el Banco Central o en títulos valores emitidos por éste en la misma moneda. Dicha reserva también podrá estar invertida en el exterior, en depósitos en bancos de primera línea, los cuales deberán ser calificados y autorizados para estos efectos por la Superintendencia, o en títulos valores emitidos, de alta liquidez y bajo riesgo. En este caso se faculta al Banco Central para actuar como custodio y administrador según lo determine la Superintendencia. En todo caso los depósitos y valores que constituyen la reserva de liquidez, deberán estar libres de todo gravamen, serán inembargables y su disponibilidad no deberá estar sujeta a restricción alguna.” Desde su conformación, la Reserva de Liquidez de los bancos está constituida en forma de depósitos y títulos valores emitidos por el Banco Central, y según el artículo 46 dispone que “La reserva de liquidez que se constituya en depósitos a la vista o títulos del Banco Central deberá ser remunerada...”.


1.3 Marco Institucional para la Administración de las Reservas Internacionales.

Actualmente el Banco Central basa su proceso de gestión de reservas en dos pilares fundamentales: un gobierno corporativo encargado de tomar las decisiones en niveles estratégicos, tácticos y operativos y una política de inversión que regula la implementación del planeamiento estratégico de los portafolios de las Reservas Internacionales.

Gobierno Corporativo.

El gobierno corporativo del proceso de gestión de las reservas está encabezado por el Consejo Directivo del Banco, quien es responsable de autorizar la Política de Inversión, estableciendo el perfil de riesgo del banco y los criterios generales para la administración de las Reservas Internacionales. La implementación de la política de inversión se delega en el Comité de Inversiones de las Reservas Internacionales (CIRI), ente encargado de la planificación estratégica de los portafolios, autorizar lineamientos de inversión y definir criterios operativos para la gestión de los portafolios y las relaciones con las contrapartes del proceso de inversión. Las decisiones tácticas y actividades operativas son implementadas en la Gerencia Internacional a través de los Departamentos de Administración de Reservas Internacionales (encargado de administrar los portafolios internos del Banco Central) y del Exterior (responsable de la confirmación, liquidación y contabilización de las operaciones de los portafolios internos). Las actividades de análisis, monitoreo y control de riesgos se desarrolla en la Gerencia Internacional a través de la Unidad de Análisis de Riesgos.

Como parte del proceso de aprendizaje emprendido a partir del año 2010 en el Programa de Asesoría sobre Gestión de Reservas (RAMP, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial, el Banco Central ha ido fortaleciendo el proceso de toma de decisiones y ha buscado consolidar un proceso de inversión disciplinado, transparente y enfocado en la gestión de riesgos financieros. Para esto, cada participante del proceso de inversión toma decisiones pertinentes a su nivel jerárquico en la organización, de tal manera que se cuenten con objetivos claros, medibles y consistentes con cada etapa del proceso. A nivel de Junta Directiva, la definición del universo de inversión, la calificación de crédito de los emisores y contrapartes y la autorización de un nivel de presupuesto de riesgo son las principales variables que determinan el perfil de riesgo de la institución. Con estos insumos y tomando en cuenta condiciones de mercado, el CIRI define la estructura de los portafolios, su estilo de inversión y el uso y asignación del presupuesto autorizado por el Consejo Directivo. Estos criterios y límites son reflejados en las guías de inversión de cada portafolio que se convierten en el insumo principal para las decisiones de compra y venta de títulos como parte de la administración de los portafolios.

Es importante destacar que la Administración de las Reservas es un proceso altamente auditado por la importancia en los Estados Financieros del Banco Central y el impacto en la liquidez del sistema financiero. Anualmente se realizan al menos dos auditorías internas, una externa y otra realizada por la Corte de Cuentas de la República. Además, como parte del seguimiento al país, organismos internacionales realizan revisiones ocasionales sobre cómo el Banco Central salvaguarda los activos que administra.

Política de Inversión.

La Política de Inversión define los parámetros genéricos de la tolerancia al riesgo del banco y es diseñada para alcanzar objetivos de mediano y largo plazo, sin definir decisiones de inversión que son delegadas en el CIRI y la Gerencia Internacional, dentro del marco de referencia de la Política.

Los principios que rigen la gestión de las Reserva Internacionales se definen de la siguiente forma:

a) Las Reservas Internacionales constituyen el principal activo sobre el que descansa la liquidez y solvencia del sector financiero, y por tal motivo desempeñan un rol   preponderante en la percepción de riesgo país de El Salvador.

b) Por sus características, las Reservas Internacionales son el respaldo de la Reserva de Liquidez de los intermediarios financieros salvadoreños requerida de acuerdo a lo establecido en la Ley de Bancos y la Ley de Intermediarios Financieros no Bancarios.

c) Los objetivos macroeconómicos de la Reserva de Liquidez implican garantizar la estabilidad financiera, por lo que las Reservas Internacionales deben ser administradas prudentemente y en cumplimiento con políticas y sanas prácticas que busquen su integridad y disponibilidad.

Los tradicionales criterios de seguridad, liquidez y rentabilidad de los bancos centrales permanecen vigentes y con la misma prioridad, agregando restricciones que buscan asegurar la replicación de la remuneración de la Reserva de Liquidez en los siguientes términos:

1.Principios

La política cubre aspectos para la gestión de las inversiones estableciendo la estructura de las inversiones de las Reservas Internacionales, el universo de inversión, es decir, emisores e instrumentos elegibles, criterios para la selección de contrapartes, criterios para la gestión del portafolio en dólares y los criterios para la gestión de las inversiones en oro.


2. GESTIÓN DE RESERVAS INTERNACIONALES.


2.1 Estructura de las Inversiones de las Reservas Internacionales.

Las Reservas Internacionales están constituidas por las siguientes categorías de activos genéricos:

a) Portafolio denominado en dólares de los Estados Unidos de América (Portafolio en Dólares): Inversiones vinculadas estrechamente a los fondos invertidos para cubrir la remuneración de la Reserva de Liquidez. Se pueden tener inversiones en otras monedas, pero deben aplicarse coberturas para mitigar el riesgo de tipo de cambio.

b) Cuentas corrientes: Depósitos a la vista mantenidos con bancos corresponsales para la administración de los pagos y transferencias internacionales realizada por el Banco Central.

c) Inversiones mantenidas al vencimiento: Inversiones denominadas en US dólares cuyo propósito es mantener vigentes hasta su vencimiento y para las cuales no se requiere ningún tipo de gestión activa.

d) Inversiones en oro: Inversiones del oro monetario del Banco Central.

e) Tenencias con el Fondo Monetario Internacional: inversiones correspondientes a las tenencias que el Banco Central mantiene con el Fondo Monetario Internacional y cuyo propósito particular es neutralizar los costos y el efecto de la revaluación del pasivo correspondiente a las asignaciones con el Fondo Monetario Internacional.


2.2 Portafolio en Dólares.

El Portafolio en Dólares es el activo más grande de las Reservas Internacionales vinculado estrechamente a los fondos de la Reserva de Liquidez, por lo que se hará énfasis en su estructura, la cual consiste en dos portafolios internos y un portafolio externo. Los portafolios internos corresponden al Portafolio de Liquidez, con el que se mantiene la disponibilidad de efectivo y se encuentra invertido en instrumentos de muy corto plazo y el Portafolio de Inversión, que corresponde a inversiones en instrumentos líquidos, con plazos mayores y un estilo de inversión menos conservador que el del Portafolio de Liquidez. El portafolio externo corresponde a un mandato delegado en el Banco Mundial con el cual se busca generar un exceso de retorno con un horizonte de inversión de mediano plazo.

2.Portafolios

2.3 Portafolio de Referencia (Benchmark).

Un instrumento importante para el manejo de portafolios, lo constituye el portafolio de referencia o benchmark. Por su definición, un benchmark se entiende como un portafolio real que recoge las características consistentes con el perfil de un inversionista y se convierte en la principal referencia para medir el retorno y los riesgos de su portafolio. Como práctica normal, muchas instituciones utilizan benchmarks que hacen públicos bancos internacionales, ya que su construcción es transparente, pública y continua. Para el caso del Banco Central, se utilizan los índices de instrumentos de renta fija publicados por Bank of America-Merrill Lynch.

Un portafolio administrado “pasivamente” busca replicar las mismas características de su benchmark y cuando lo logra, se dice que está indexado, implicando que sus retornos serán muy similares al retorno de su benchmark. Cuando un administrador de portafolios toma posiciones de inversión diferentes a las de su benchmark, esto implica que el riesgo del portafolio también será diferente y por lo tanto, sus retornos deberán mostrarse diferentes al benchmark. El objetivo de una gestión “activa” es que la frecuencia de retornos superiores al benchmark, sea mayor que la de los retornos inferiores. Portafolios que cumplen esta condición se dice que son más eficientes.


2.4 Inversión de Tenencias en Oro.

Las inversiones en oro tienen definidos los siguientes criterios de inversión:

a) El Oro monetario del Banco Central podrá ser mantenido en cuentas denominadas en oro físico con Bancos Centrales de países del G8 y/o el Banco Internacional de Pagos (BIS). Los términos de las operaciones de compra y venta de oro derivadas de estas transacciones deberán ser autorizadas por el Consejo Directivo.

b) El Oro monetario también podrá ser invertido en Depósitos con Emisores Financieros Elegibles en la forma de cuentas “unallocated”, devengando intereses en dólares de los Estados Unidos de América.

c) El CIRI definirá las mejores estrategias factibles para la gestión del oro, de acuerdo a las condiciones prevalecientes en el mercado y a los criterios establecidos en esta Política.

d) Se podrán hacer operaciones de venta de oro. El Consejo Directivo autorizará las condiciones bajo las cuales se realicen dichas operaciones.


2.5 Administración de Riesgos.

Existen cuatro riesgos financieros críticos para la gestión de los portafolios del Banco Central: de mercado, de crédito, liquidez y operativo. La política de inversión busca definir criterios para la administración de estos riesgos y las guías de inversión y otros procedimientos operativos dictados por el CIRI que establecen parámetros específicos que permite medirlos y controlarlos. A continuación se presenta una definición de cómo estos riesgos pueden afectar el desempeño los portafolios y las principales medidas utilizadas para su administración:

  •  Riesgo de Mercado: Está relacionado con el movimiento no esperado de las tasas de rendimiento de mercado de los activos de renta fija que componen los portafolios, que pueden afectar el valor de mercado de las inversiones antes de su vencimiento. A mayor plazo de vencimiento de las inversiones, mayor es el impacto de cambios en los rendimientos sobre el precio de mercado de dichas inversiones. La medición tradicional de dicho impacto es la duración o duración modificada del portafolio.

Como una medida más refinada, los portafolios son administrados a través de Duraciones de Tasas Clave (KRD’s por sus siglas en inglés) que representan exposiciones a tasas de interés de diferentes plazos.  Con esta información, el CIRI y todos los participantes del proceso de inversión cuentan con información diaria sobre las exposiciones y otras medidas como el Valor en Riesgo y el Tracking Error (volatilidad)    relativo al benchmark.

 

  • Riesgo de Crédito: Se refiere a la posibilidad de que una contraparte no pueda cumplir a tiempo con una obligación contraída con el Banco. Para afrontar este riesgo, el Banco Central busca diversificar sus inversiones aunque su universo de inversión se focaliza en emisores soberanos y financieros. La calificación de crédito mínima para las contrapartes o emisiones que forman parte de los portafolios es A- o su equivalente, en al menos dos de las tres agencias calificadoras de riesgo Standard & Poor’s, Moody’s o Fitch Ratings. Las únicas inversiones exentas del requerimiento de calificación de crédito son las realizadas en el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Pagos.

Recientemente, el CIRI autorizó incorporar dentro sus metodologías de medición un modelo para administrar el riesgo de crédito de los portafolios administrados internamente por el Banco Central, el cual combina indicadores dinámicos de mercado como la cotización de Credit Default Swaps (CDS), calificaciones de riesgo y plazo de inversiones para establecer limites de inversión asignados a las contrapartes/emisores autorizadas, propiciando un mecanismo oportuno y transparente para la administración del riesgo de crédito de los portafolios. Las exposiciones en cada contraparte son monitoreadas diariamente y reportadas a los diferentes participantes del proceso de inversión.

 

  • Riesgo de Liquidez: Originado por la imposibilidad de redimir los valores negociables en el momento oportuno o con un costo de transacción muy elevado. Este riesgo ha tenido históricamente menos relevancia, aunque a partir de la crisis de crédito de 2008, los mercados experimentaron un largo período de tiempo bajo condiciones de baja liquidez y escasez de instrumentos para soportar operaciones y fondeos de corto plazo. Desde entonces, como otros inversionistas, el Banco Central ha dado énfasis a nivel de la selección de benchmarks y en la construcción de los portafolios, en la escogitación de las proporciones de activos considerados “libre de riesgo”, aunque el retorno potencial de los portafolios se vea limitado.

Las principales acciones para mitigar este riesgo se vinculan con la participación en mercados desarrollados, con altos niveles de transacción y adquirir emisiones sustancialmente mayores a los montos de las inversiones realizadas por los administradores de los portafolios. Los instrumentos elegibles, de acuerdo a la Política de Inversión se pueden resumir en la siguiente clasificación:

  • Depósitos: Certificados de depósito que evidencien un depósito overnight, a plazo o una obligación emitida o garantizada incondicionalmente por los emisores financieros elegibles. En esta categoría se consideraran las facilidades de inversión de Corto Plazo.
  • Instrumentos Negociables: cualquier tipo de bono, nota, certificado de depósito, papel comercial u obligación negociable emitida o garantizada incondicionalmente por los emisores elegibles a tasas fijas, variables o ligadas a la inflación. Se entiende que estos instrumentos pueden ser negociados en un mercado público y ser liquidados completamente sin incurrir en costos excesivos de transacción en un plazo máximo de hasta 5 días calendario.
  • Contratos a Futuro de bolsa: Contratos a futuro de tasa de interés cotizados en bolsa, representativos de los instrumentos elegibles y utilizados como parte de la administración de riesgo de los portafolios.

 

  •  Riesgo Operativo: Se refiere a la exposición a eventos inesperados que afecten a la institución producto del inadecuado funcionamiento o fallas internas de los procesos, sistemas, controles, errores humanos, tecnológicos y otras fallas administrativas. En este sentido, la Gerencia Internacional ha implementado una metodología de Indicadores de Riesgo Operativo (KRIs) para todas sus unidades, la cual consiste en la identificación de las principales actividades de los procesos relacionados con la administración de las Reservas Internacionales, estableciendo riesgos operativos asociados a cada actividad los cuales son priorizados por medio de la asignación de pesos de acuerdo a una matriz de evaluación (Scorecard). A los riesgos que resulten de mayor importancia de acuerdo a la evaluación, se les define un indicador de riesgo operativo a los cuales se da seguimiento mensual, buscando con ello asegurar la eficiencia de los procesos y mitigar la frecuencia y severidad de pérdidas operacionales y la detección oportuna de actividades ilícitas.

 





 
       -

Banco Central de Reserva de El Salvador
República de El Salvador, C. A
Alameda Juan Pablo II, entre 15 y 17 Av. Norte. Apartado Postal (106), San Salvador, El Salvador.
Tels. (503) 2281-8000; Fax. (503) 2281-8011.    E-mail: info@bcr.gob.sv



.